Nos hemos acostumbrado a ver a los mejores basquetbolistas en la mejor liga del mundo. Es que todo encaja. Es acertado.
Pero no siempre fue así. La NBA se consideraba la mejor liga de baloncesto del mundo mucho antes de nuclear a los mejores jugadores. Es que con el talento de Magic, Bird y Jordan, sobraba.
Con el tiempo comenzaron a dar el salto la NBA muchos de los talentos que habían triunfado en Europa. Petrovic, Sabonis, Kukoc. Hoy la lista se ha vuelto interminable.
La pregunta para los curiosos quedó con los del otro lado, con los que no pisaron canchas estadounidenses. ¿Quién es el mejor jugador que jamás pasó a la NBA?
Un enorme candidato: Oscar Schmidt.
El brasileño la descosió en los ochenta liderando a su selección a semifinales de juegos olímpicos e incluso a derrotar al Estados Unidos de David Robinson y cía en su propia tierra (video).
Fue goleador de JJOO, figura en España y el Pelé del basket para su gente que lo bautizó Mao Santa.
En 1984 fue elegido en el draft por New Jersey Nets (el mismo año que Michael Jordan). Sin embargo, jamás aceptó pagar el coste que significaría jugar en la NBA: no poder representar más a Brasil en los Juegos Olímpicos (dado que perdería la condición de jugador amateur)
Por más, recomiendo a alguien que dice lo mismo pero más y mejor


